Toda la luz es nuestra o Tu luz se dormirá sobre mi frente(verso de Juan Ramón Jiménez, de “Sonetos espirituales”) o A veces cierro los ojos para verte- Santiago Gómez Valverde

LA VIDA EN SERIO

                                      A mi hermanoamigo Paco Ortega

                                                            

                                                    Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde ­
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

 

Jaime Gil de Biedma

 

 

¿ Te acuerdas cuando hablábamos de tías,

 

cuyos nombres no eran angustias, ni dolores,

 

ni remedios, ni auxilio, ni socorro,

 

y nuestro Ibuprofeno preferido se llamaba Noelia,

 

la de las piernas largas, sutiles como olas,

 

y nuestro Lexatín era el tangazo menudo de Pilar,

 

y nuestro omeprazol, los senos curvilíneos de Yolanda,

 

y una tarde cabía en el bolsillo, como si fuera un pájaro,

 

y la luna en un vaso de ginebra, y nuestros corazones

[despeinados

 

jugaban, sin fatiga, al escondite con Merce y con Rocío,

 

y el cuco del reloj tenía forma de risa que marcaba

 

puntualmente las horas, los sueños, los acordes dulces de

[una guitarra,

 

y el tiempo una manzana por morder, perfumada de

[amigos

 

que se fueron, de un modo irreversible, en el árbol frondoso

[de la vida?

 

Que la vida iba en serio, a nosotros, con la que está

[cayendo,

 

nos lo va a venir a contar Gil de Biedma.

——————————————————————————————————-

 

COSAS

 

Las miro fijamente,

 

aunque nunca responden, sólo escuchan

 

por mucho que las hable. Podría enamorarme de sus

[gestos,

 

también de sus silencios cotidianos, que tanto me

[trastocan,

 

de sus aquiescencias, de sus toses educadas, discretas,

 

de todos y cada uno de sus labios,

 

que recitan de un modo sutil e imperceptible

 

las letanías tercas del instante.

 

A veces, me pregunto, ¿ cuándo yo me haya ido para

[ siempre,

 

se emocionarán de mí al recordarme; o las gallinas de sus

[ antebrazos

 

no saben quiquirear la voz de la ternura?

————————————————————————

LEYENDO A ANAXÁGORAS

 

Miro la nieve. Adoro su blancura.

 

La pienso en mí. Su cuerpo se diluye

 

en fuente cuando sueña

 

o cuando el sol la funde entre sus labios. A veces, me

[ sorprende

 

que nadie la imagine traspasar la puerta de lo etéreo. Ella,

[que fue materia

 

y supo del dolor -lo mismo que nosotros-, y que ahora se

[ ha marchado para siempre.


 

Dices pomelo, mariposa, lirio,

 

desde el paisaje de tu pensamiento,

 

y tus palabras saben, aletean,

 

perfuman, y tus labios son dadores de luz,

 

y los jilgueros comen de tu voz,

 

y las nubes chispean desde tus manos,

 

y si callas, la noche se duerme en el arrullo de tus sílabas.

————————————————————————————————–

EL EVANGELIO BIEN ENTENDIDO- SEGÚN UN CREYENTE-

 

Dad de comer al pobre,

 

es decir, al hambriento,

 

de beber, al sediento,

 

dadle ropa al desnudo,

 

para que puedan ver, sin bajadas de azúcar o

deshidrataciones,

 

todas las injusticias que se siguen haciendo en éste,

[nuestro mundo.

————————————————————————————————————

SÓLO UN MOMENTO

 

Las manos delicadas de la lluvia con semillas de amor

[ siembran la tierra

 

estéril de mi alma, la azalea

 

del invisible aire, aroma de los cielos.

 

Una manada de árboles aúllan

 

sílabas verdes, hojas y bostezos

 

vegetales, diluidos en luz, quizás en llanto.

 

Las azucenas dan su primer diente.

 

Puedo escuchar la voz ocre de las montañas,

 

los eléctricos cantos de un coro de gorriones

 

cuando la noche planta, con semillas de estrellas

 

[ margaritas,

 

rubias constelaciones en los campos.

 

 

La luna ha descolgado su teléfono.

 

En los ojos del río serpentean los pensativos sueños de la

[noche.

———————————————————————

Érase un niño

 

que se asomó a un instante

 

y se hizo eterno.

————————————————————————–

QUSIERA SER PALABRA

 

Desclavo una palabra de la cruz de tus labios,

 

que tiembla como un mirlo que pronto ha de trinar

 

la voz del pensamiento- afónico, enjaulado-

 

en el bucle del viento y en la risa del mar.

 

En procesión de letras gatea tu cintura,

 

con hilo de silencio va tejiendo tu piel,

 

en su seno dormido, la aréola de la luna

 

amamanta a una sombra que palpita de sed.

 

Se arrebuja en la túnica que abriga su latido

 

de mañana en la lumbre frágil del corazón,

 

guarda en la faltriquera un verso mal herido

 

que cabalga a la grupa de una vieja canción.

——————————————————————————

PENÉLOPE Y ULISES

 

En el telar dormido del palacio,

 

Penélope desteje un calcetín de seda con hilos de palabras

[ a Odiseo.

 

Después, vuelve a bordarlo, cuando nace la aurora,

 

con la O viajera de sus iniciales.

 

Él cruza los océanos inmarcesibles de los pensamientos

 

valientes y tenaces de su amada. Una legua de amor

[ indeclinable,

 

de pronto, se diluye entre sus dedos finos y delicados, que

[ pronuncian

 

las letras de su nombre en el dintel callado del silencio.

————————————————————————–

PUEDO ESCUCHAR

 

Escucho las pisadas de mis sueños.

 

Son como cicatrices que vienen hacia mí con las heridas

 

aún convalecientes, y las noches

 

durmiendo en el desván de mis bolsillos,

 

donde, a veces, las sombras felinas, plañideras, ronronean

 

un llanto inconsolable sobre el lomo yaciente de la luz.

 

Puedo escuchar las sílabas de seda de sus tenues pijamas

[ que los cubren,

 

el magma pasional de sus volcanes

 

y la sonrisa efímera del viento.

 ————————————————————————

MEMORIA DE UN INSTANTE

 

La tarde es una larga cabellera

 

rubia que se desliza a nuestro lado

 

a contemplar el brillo sereno de las cosas,

 

aquéllas que aprendieron las letras de tu nombre

 

e inhalaron la etérea fragancia de mi tacto.

 

El mundo y su sintaxis inconexa

 

nos pronuncia el idioma de los vientos,

 

los puntos suspensivos de la lluvia

 

y el vaivén tembloroso del barco de la luz que en mis ojos

[naufraga.

———————————————————————————————————

LAS VERDADES DIVERSAS

 

Los endocrinos dicen que nosotros

 

somos lo que comemos.

 

Mientras la OMS confirma, según sus estadísticas,

 

que los pobres más pobres de la tierra

 

son lo que nunca comen.

—————————————————————————-

EPITALAMIO

 

Porque el ojo de Dios es el de una aguja

 

por donde va tejiendo el hilo de una calle

 

en las mantelerías de las plazas, bordándolas de niños,

 

perros, viejos, gorriones, vagabundos, semáforos,

 

amantes desleídos en las enredaderas de los besos,

 

rosales de vihuelas perfumadas de acordes

 

y un río que soporta en sus músculos de agua la sombra

[fugitiva del paisaje.

 

La vida, siempre atenta, preparando el ajuar

 

a su hija invisible- que se oculta en nosotros- y que

[llamamos muerte.

————————————————————————————————

 

FORMAS DISTINTAS DE EMPRENDER UN VIAJE

 

Hay una forma singular de huir,

 

nadie se dará cuenta, ni tan siquiera tú, del susodicho

[ hecho,

 

que no sea eso lo que te preocupe,

 

primero has de mirarte en el espejo luminoso del río,

 

y una vez que te encuentres y veas,

 

posando allí los ojos, aléjate de ellos,

 

pide que alguna vez retornen tus pupilas a sus cuencas de

[ origen

 

para que te relaten el viaje que han vivido.

—————————————————————————————

MÁS ALLÁ DE MI NOMBRE

 

Mis ojos oyen. Mis oídos te miran.

 

Mis manos piensan reflexivamente.

 

Mi cuerpo no lo sabe, lo ignora, pero un día

 

apoyado en el quicio de tu boca sabrá lo que aún no dice.

 

Mi yo es un animal a quien doy de comer migas de sueños.

 

Se escapa de su tumba para verme,

 

vive en la madriguera de mi ser, es tan anciano, a veces,

 

como mi eternidad.

——————————————————————–

 OTRA VENDIMIA

 

Una palabra es una matrioska.

 

Dentro de ella subsisten paisajes desterrados,

 

personas que murieron heridas en el pico de su voz.

 

Si en su fondo te cuelas, pisarás la raíz de su silencio,

 

allí donde fermentan las uvas de la luz el vino transparente

[de la vida.

 —————————————————————————-

CRÍMENES NAUSEABUNDOS EN LA CALLE POR QUÉ

En la misma camilla del cuaderno,

 

donde yacía un poema,

 

me dispuse a operar a una palabra, casi sin anestesia,

 

a la cual se le había enquistado un pensamiento,

 

y aquello más que un hipo se convirtió en un hiper,

 

que repetía insistente su oralidad de loro compulsivo,

 

su monólogo gris, entre las rejas melodiosas de sus

[significantes

 

más fútiles. La vida enloqueció

 

dentro del manicomio de la nada.

 

Por los pasillos fríos, grises y tenebrosos de sus versos,

 

el puñal de la luz hosca de un adjetivo asesina a un

[pronombre convirtiéndolo en carne de metáfora.

 

—————————————————————————

Saben a mar

 

nuestros labios, dos olas

 

que nunca mueren.

—————————————————————————


Bajo la noche

 

tricotan las agujas

 

de tus tacones.

——————————————————————

*ECHÉME A ANDAR…

 

Mal herido,

 

tirado en las aceras,

 

agonizante,

 

clínicamente muerto,

 

los médicos del 112 no sabían qué hacerme,

 

pero llegaste tú, inopinadamente,

 

son cosas del azar

 

o del destino,

 

musité entre mis labios una vieja oración,

 

mirándote a los ojos- : “ … no soy digno” que de mí te

                                                                             [enamores,  

 

pero una sóla fragancia tuya de <Loewe>

 

que de tu piel aspire, sin duda, bastará para sanarme.”-,

 

y luego, inhalando las flores curativas de tu aroma,

 

di las gracias a todos por sus loables esfuerzos,

 

me abracé  a tus caderas sicalípticas,

 

“ incorporéme lentamente, echéme a andar…”

 

*Resultaría esencial para el autor de estos versos que los lectores advirtieran los dos guiños, bíblicos y vallejianos-MASA-, que ustedes con obviedad ya han aprehendido <a priori> y el poema procura instalar entre sus estrofas.

————————————-     

EPITAFIO

 

Qué sencillo es morir,

 

sólo es cerrar los ojos

 

o dejarlos abiertos para siempre.

 

————————————————

                   VIDA

 

Delante de mí cruzas, te insinúas,

 

exhibiendo en el aire tu palmito

 

bajo un velo de luz inexplicable.

 

Los peces de las olas en hilera se abrazan,

 

embriagados de ti, con voz de lluvia.

 

Aúlla mi corazón un manojo de júbilos

 

como un perro olvidado a quien conmueve

 

este instante fugaz que pasa inadvertido.

—————————————————————————————

EL ÁRBOL DE LA VIDA

 

Del árbol misterioso de la vida

 

brota un ramo de luz esta mañana

 

-en él vivimos todos renaciendo-.

 

Alguien se ha marchitado. Es el destino

 

implacable quien dicta su sentencia

 

ineludible, amarga, selectiva.

 

El porvenir del mundo se abona con perfume de fragancia

 

de los que ya no existen.

——————————————————-

SENSUALIDAD

 

En enagua de luz la vida se insinúa,

 

muestra un sutil acento de textura insondable.

 

La madreselva exhibe su desnuda fragancia

 

y la polifonía de los pájaros borda en el aire trinos que

[deshojan belleza

 

ingrávida, invisible, inexistente.

 

Silba la luz el nombre de las cosas

 

en la constelación de mis pupilas. El dedal del crepúsculo

 

sobre el mantel dormido de la noche siembra un ramo de

[estrellas.

——————————————————————————————–

VIAJE CASI DEFINITIVO- PARAFRASEANDO A JRJ-

 

Venga, coño, quitaros ese luto,

 

que no merezco yo tanta tristeza.

 

La buganvilla prende su sonrisa sensual y despeinada en

[los labios del aire

 

y los geranios silban acordes de laúdes,

 

y el fruto de la luz se diluye  en las copas de los árboles,

y la abeja del sol destilando la miel dulce de las auroras,

 

y tus ojos sutiles, esas dobles metáforas que me viven y

[sueñan.

 

—————————————————————————————————-

BIOGRAFÍA DEL VERSO             

 

Mis versos tienen forma de zapatos

 

que transitan las calles de un poema

 

herido de palabras, que suspiran silencios

 

mancillados de vida. En un jardín

 

sembrado de metáforas brota el rosal de los amaneceres

 

imposibles. Las tardes embriagadas de viernes, sábados y

[domingos

 

Un sustantivo llora, con lágrimas de sílabas,

 

frente al mustio cadáver de algún verbo.

 

El espejo enmudece un discurso sin imágenes.

 

 

————————————————————————

LA LUZ                                            

La luz es el otoño de la sombra,

el carnívoro diente del verano,

que asesina los sueños de las calles cuando duermen la
[siesta,

o la circunferencia de la plaza empedrada de besos y de
[abrazos

o el latido visible de tu nombre, esa flor que perfuma cuanto

[eres.

La luz es la palabra fingida que pronuncia el idioma de la
[ausencia

——————————————————————-

ELEGÍA DE MAYO

 

Ha llegado noviembre, el de la cicatriz de lluvias en los

[ojos.

 

Tiene forma de nube, de pájaro sombrío, de esqueleto de

[álamo,

 

de luz inexpugnable, de murmullo de hoguera.

 

Pasea su figura de silencio por los atardeceres íntimos de

[mi alma

 

con un traje de luna y una pamela de aire.

 

Se fugó de una noche de verano, disfrazado de música,

 

tarareando besos…

 

———————————————————————————————-                       

                               ALUD

¿ Qué será de ese espejo cuando yo me haya ido?

Cuando rime mi nombre con la palabra ausencia,

nenúfar invisible que florece en las aguas de su llanto.

Sus mejillas rosadas, cristalinas, se oscurecen de noches,

y la palabra olvido arrebuja el ingrávido temblor de nuestros

[ besos.

—————————————————

LA ETERNIDAD

 

La eternidad es sólo una pregunta

 

sin planteamiento, nudo y desenlace,

 

una calle callada sin respuesta

 

que hay que cruzar del brazo de uno mismo.

 

No podemos nombrarla, si lo hiciéramos,

 

se nos disolvería fugazmente

 

entre los pentagramas del silencio,

 

pero sí entonar su melodía

 

inmarchitable en un compás de espera

 

mientras la meditamos sonriendo.

—————————————————————————

 

                                            Rocío    

HERMANAS COSAS

Las cosas, inventoras de palabras,

reivindican su nombre, su linaje,

su pasado, su vanidad, su orgullo,

su idioma, su perfume, su decoro,

su equilibrio, su mesura,  su alma,

su no ser, su agonía, su epitafio.

Nosotros respondemos con sonidos

las preguntas que en silencio nos piensan.

———————————————————————-

¿QUEDAMOS EN TU ALMA O EN LA MÍA?

¿Quedamos en tu alma o en la mía?

Si preparas café, me paso a verte.

En el salón ardiente de tu espíritu

el frío se diluye de otro modo

y los atardeceres son más cálidos

y el cordero nevado de la luz

bala su melodía en los balcones,

y con ella se duermen mis sentidos

y los tuyos, tan nuestros, y la luna

destila su fragancia inmarchitable.

———————————————————————————————

DULCE PARALELISMO

Las ramas de los árboles: artríticas. polípticas y rítmicas.

Los pájaros moldean canto a canto sus leves curvaturas

[ celestiales,

tejiendo con la seda de sus trinos el perfume majestuoso de la primavera.

 

 

 

Mi corazón refulge su contento cuando tú lo imaginas.

 

En él anidan aves que susurran la delicada luz de los almendros.

———————————————————————————–

EL MUNDO

El mundo es una hoja

que se le cae a Dios de la rama más alta de algún sueño.

El mundo es una máscara vacía que nos oculta a todos.

El mundo, una palabra con sus patas de letras,

que pretenden huir de la red de un instante infectado de tiempo.

El mundo, una ventana

 

desde donde diluirnos en la nada y en su reverso, el todo,

 

[ para siempre.

————————————————————————————-

PRIMA-VERA ( PRIMERA VERDAD)

No hablar de Dios. Ser Él en Él. Desde Él.

 

Cuando hablo de Dios borro su nombre con la palabra

[ tiempo,

pues lo nazco en mi boca y, por ende, lo muero.

 

Con hábito de luz la mañana camina.

 

Alegre en su blancura, ya nos besa el almendro.

 

Trina el aire en el olmo de mi alma una canción con

[ hojas de silencio.

——————————————————————————————————————– 

NOCHE OSCURA DEL YO

¿Cómo será tu yo? Ése que verbaliza

el callado lenguaje de tus gestos, que llueven en las nubes

[ de tus manos.

El mismo que construye en tus ojos miradas transparentes.

Aquél que esculpe risas, con el hilo del aire, en el telar

henchido de tu boca, y nombra el sustantivo primavera,

llenándolo de pájaros y perfumes que lloran

nostalgias invisibles, mientras piensan ciudades

en la frente del río, que con su espada de agua

apuñala la luz de los atardeceres solidarios.

En un ramo de sombras danza la mariposa de la noche

[ el dulcísimo vals de las estrellas.

 

—————————————————————————————–

A Isaac Newton, que me estará escuchando y maldiciendo          

                        INGRAVIDEZ

El gesto circular de una naranja sabemos que no pesa

 

ni su tono encendido pincelado de aire

 

ni el sabor de su zumo que nos quita la sed

 

ni las gotas de lluvia que en su memoria viven

 

ni el tacto de unos dedos que un día la bajaron de los

[ árboles

 

ni la delicadeza de sus hojas

 

ni las frondosidades de sus ramas suicidas

 

ni sus curvas centrípetas

 

ni su aroma frutal y cotidiano

                  

ni su silencio asceta, casi místico

 

ni el cristal de su alma, que refleja las cosas que no son

[ mensurables.

———————————————–

ABRIL

 

En la mar se deshoja una ola desolada.

 

Dios nunca ha regresado, porque jamás se ha ido

 

a soñarnos despiertos. El ángel del olvido

 

zurce otoños azules con la luz de su espada.

 

De una rosa sangrienta nace la madrugada.

 

La hoz de la luna cruje un sideral bramido.

 

Titilan las estrellas desde el cielo: su nido.

 

El pan del mediodía bruñe una rosa ajada.

 

La lluvia se desnuda en un charco. Tu acento

 

es la risa que llora un bajel a barlovento,

 

el arpa que rasguea el acorde de la luz,

 

una sombra que nombra el mundo que amanece

 

aromando azahares. El limonero crece.

 

Abril, entre pateras, tiene forma de cruz.

 

 

———————————————————–

A veces pienso que si Dios nos hizo a imagen y semejanza suya, cuánto pesa el pie humano- casi divino- de los que aplastan el corazón desarmado de los más débiles.

———————————————-

LEGANÉS-ATOCHA

 

El tren cabalga sobre sus raíles .

 

Su corazón no olvida

 

que en otro tiempo fue

 

un caballo perdido entre las eras.

 

Hoy sus pupilas son faros frondosos

 

que ocultan los paisajes

 

que en las noches equinas, de amor, duermen.

 

Pero su transcendencia vive en la crin del tiempo.

 

Todo lo que se ha sido en esencia permanece.

             

——————————————-

Espantapájaros

 

de mis labios: tus senos.

 

Duerme la noche.

 

———————————-

Piso tus labios

 

con mis labios, los tuyos

 

desangran flores.

————————————————-

OTRAS GUERRAS

 

Detrás de las trincheras de mis versos,

 

el bombardero de mi corazón dispara serpentinas de

[ palabras.

 

Las azucenas de mis pensamientos me perfuman de ideas.

 

La túnica del aire zurea un pentagrama de palomas

 

en la garganta umbría de la noche. Cicatriza la luz.

 

Se desangra de amor desconsolado un campo de

[ amapolas.

 

 

 

 


TESTAMENTO

 

Cuando no esté en la tierra, que se vendan mis versos

 

al por mayor, al peso. Las metáforas

 

están hechas de cobre, estaño, zinc, contienen

 

en su espejo sonoro horizontes dormidos. Qué despierten

 

los pronombres, también los adjetivos, ésos que nos

[señalan con sus dedos,

 

qué más da, las imágenes anaerobias, aquéllas que

[erigimos en el altar del nombre,

 

los futuros pretéritos, las rimas y los ripios, todas las

[consonantes.

 

Una chatarrería de palabras, impaciente, os espera,

 

y con las sobras de lo que saquéis, compraos un poemario

 

para seguir vendiéndolo.

——————————

MONOLÓGO INTERIOR

El viento, con sus manos invisibles,

le despoja a la noche,

con voluptuosidad,

su lencería de sombras.

Dios se viste de mundo,

por eso no lo vemos.

Dios se viste de lunes,

de patera, de niño,

de luz y de montaña,

de cereales tristes,

de pavesas y océanos.

Detrás de los visillos de la nieve

hilan sus ojos plenos y apacibles

sobre un mantel azul, medio dormido, las estrellas del cielo.

 

—————————————————————

A Rocío

En su cristal

 

el espejo te sueña.

 

Crees estar vivo.

———————————————–

PEQUEÑO INSTANTE- A Rocío-

He nacido en la cuna de un instante.

Para vivir el resto de este día

me basta respirarme en tu alegría

fugaz, eterna, cauta, rutilante.

 

Luce el cielo su anillo de diamante,

ave que trina acordes de ambrosía

sobre mi corazón; la lejanía

pace la senda de algún elefante.

 

Espiga incierta, pan de atardeceres,

que alimentas el tiempo y los espacios,

jazmín que hilas perfumes de placeres

 

tanto en las chozas como en los palacios,

lengua que desenredas la mañana

en la pupila gris de mi ventana.


Abre la noche.

 

La llave de la luna

 

pende del cielo.


CURIOSA ANALOGÍA

 

La luz ovula, amor, brotaba de tus ojos,

 

se deshacía en mis manos

 

como la larva de una mariposa.

 

El mundo de un instante dentro de ella,

 

embalado en su seda sibilina, igual que una crisálida,

 

que sueña ser calandria o mástil del velero de una nube,

 

y delicadamente se transmuta, contra su voluntad,

 

en el temblor incierto de una frágil polilla.

—————————————-

EL JAZMÍN- A Rocío

 

Sobre mi patio el jazmín respira

 

una fragancia nívea, delicada,

 

huidiza, pero intensa, lentamente susurra

 

el dulce cromatismo de sus hojas,

 

y conversan en corro su tertulia de pétalos,

 

con un vocabulario sensual y afrodisíaco.

 

Su silencio, elocuente, es parecido al tuyo cuando

[ la luz escuchas.

 —————————————————–

TU LUZ

Tu luz es otra luz, que me desvela

mientras al sol lo ordeñan tus pupilas

en el humilde establo de las sombras

destejiendo avenidas y ciudades,

acordes de oro de tu trigo siembran sobre mi alma candeal

[un pan de amaneceres indomables.

————————————————–

MAÑANA DE NIEBLA- 25 DE DICIEMBRE-

Guante de seda,

en la mano del frío,

sutil, ausente.

——————————————-

NAVIDAD

Nieva la noche

su blancura olvidada.

Mis ojos duermen.


INVENTARIO

Los años me deshojan de mi corteza de árbol,

de mis gestos de hombre, de mi agenda de días,

de mis ojos anfibios, que supuran

la negritud de un mar incandescente,

ola del infinito océano donde vive el nenúfar de mi alma.

Mi alma es un navío amarrado a la luna imposible de tu

[ cuerpo.

Tu cuerpo es una estrella que titila latidos transparentes

del corazón místico de la noche. La luz que se destrenza entre las manos

efímeras del aire.

—————————————

La lluvia, un ángel

destronado. Sus alas

deshilan noches.

———————————————————–

VIDA

Dialogo con las nubes, y a bocanadas ellas me responden

[con sus discursos de agua,

que hacen brotar los árboles, las risas despeinadas de los

[ niños,

las tardes de los lunes, los relojes de arena con su cohorte

[de horas,

y la caligrafía del silencio y el mapa de mis ojos, donde

[ nacen

los desiguales ríos de tus manos, los estertores tristes de las

[ locomotoras.

El sol inquebrantable de septiembre nos regala su trigo

y el pan que se desnuda y cicatriza la indetenible herida de

[los charcos.

———————————-

EL MUNDO FRENTE A MÍ

El paisaje me piensa

con sus cabezas de árboles. La nieve es una niña

que ha perdido sus dientes congelados de leche.

Cojeando, transita una nube lejana por el azul del cielo:

[ plañidera de lluvias.

Mi calle es un fusil que apunta al corazón de las palomas.

Las palabras son pájaros que comen de las manos de

[ estos versos.

———————————————————————

LO QUE NUNCA SE DICE

Una palabra es una habitación

vacía y desolada de un hostal despoblado que no existe,

cuando en la chimenea ardiente de las horas crepita sin

[ pudor el rostro fugitivo de la tarde

y la memoria duerme sobre la mecedora cansada del olvido

y, entonces, el silencio es una nube fértil que destrenza la

[ lentitud callada de las cosas,

indetenible lluvia, que  chispeando instantes se despide del

[ mundo para siempre.

       —————————————————–

                 CUERPO

Cuerpo, lugar sagrado desleído de días.

Por los acantilados de tus noches la piedra de tu alma se

[ desboca

mientras tu nombre suena en las gargantas de los

[campanarios,

en el abecedario de las fuentes,

en el rumor añil de los cristales,

en la tonsura de las azoteas

y en el abrazo íntimo de las pequeñas plazas.

Te conformas de instantes, ésos son tus escamas,

las hojas que descienden de tu árbol,

las naves que me alejan de tus costas

dentro del cofre de mis pensamientos,

las calladas respuestas que sabiamente das a mis preguntas.

—————————————-

RESPIRA EL AIRE. DIOS

Respira el aire. Dios

dilata sus pulmones en la luz que cabalga por los campos.

Las ramas abanican con sus hojas el sopor de los árboles.

Un diptongo de nubes amenaza tormenta.

Carraspean los montes un rebaño de sombras.

Colgado del cadalso de la luna, ajusticiado pende el cuerpo del abismo.

Yo me asomo a sus ojos para mirarte en ellos diluidos en la caligrafía de la noche.

 ——————————————-

HETERÓNIMOS

Cuando llega la noche,

mi cuerpo se sacude de heterónimos,

esos múltiples seres que me habitan

llenos de atardeceres que amanecen

tras los visillos grises de mis ojos. Yo les doy de comer

el pan de mi existencia, y beben de los ríos desiguales

que brotan en mis manos. Se visten de silencio para que

[ yo les hable,

les acune y les duerma en el álbum de fotos de mi vida.

 –———————————————–

A VECES, LLUEVE…

Llueve…,

sobre tu corazón sutil, acribillado

por las interminables balas de los latidos,

que descosen la nube que fermenta tu ser,

la madriguera íntima y henchida de tu sangre.

Llueve…,

sobre las cordilleras altivas de tus senos

y sobre los meandros dulces de tu cintura,

de cuyos ritmos brotan el zumo del amor

en la lengua de un río, con forma de ataúd,

donde yace el cadáver joven de alguna estrella.

Llueve…,

sobre todas las horas, se inundan los relojes

que Dios lleva en sus manos infectadas de tiempo,

y en la tierra percuten los tambores del agua,

de la mies de su música la mañana renace.

——————————————————

A VECES…

Cuando nadie me ve,

lo que más me seduce es ponerme a bailar con la

[ palabra,

al fondo de la pista de un poema, sobre un papel en

[blanco.

Cuando me dice sí,

mis manos acarician su cintura

y mis oídos oyen la fricción melodiosa de sus sílabas.

Mis sentidos extienden un mantel voluptuoso

en la pradera fucsia de sus senos,

y meriendan aromas en los acantilados que conducen

a la vertiginosa pendiente de la vida.

Y le miro los ojos,

y le beso los labios,

y le palpo la frente,

y le trenzo las alas de su luz,

que te nombra llevándome al celestial paraíso de tu

[ nombre.

——————————————————-

NUBES

Princesas de agua,

tenéis forma de nube.

allá, en el cielo.

———————————————————————

A Rocío, que se encuentra con sus padres y su tía Pili en el mar mediterráneo, este haiku.

El mar ondula

la imagen de tu rostro

cuando te pienso.

—————————————————-


LAS CHIMENEAS FUMAN. LAS VENTANAS

Las chimeneas fuman. Las ventanas

dilatan sus pupilas de éxtasis transparente.

Una casa, en el fondo, es lo mismo que un hombre,

que una mujer, que un perro, que un árbol, que una hoja.

De vez en cuando tose, y sus ladrillos crujen, se craquelan,

o por culpa del sol sus tejas enrojecen

y sufren quemaduras importantes,

mientras los carillones de la iglesia en el aire destilan

un perfume invisible desleído de acordes.

La frente pensativa del desván humildemente duerme

o sueña con las voces que un día lo habitaron.

Las claraboyas saben,

aunque nunca lo dicen,

que en el árbol nevado de la luz brota la arquitectura de la

[ noche.

———————————————–

LA METAFÍSICA DEL BAR

Sobre la mesa, un vaso.

Entre sus dedos, ella

lo acaricia y redime del devenir del tiempo,

abrillanta su piel de cristal transparente,

concéntrico y sutil.

La

noche

se

ha

caído

al fondo de esa copa,

y ebria, en el firmamento, la luna centellea.

—————————————————

Mi mente, un puerto

donde atracan las naves

de las ideas.

—————————————-

PEQUEÑOS GORRIONES

Levantaos, perezosos,

salid de vuestros nidos,

el mundo se derrumba,

tenéis que apuntalarlo

con la belleza alada,

sensitiva y plural de vuestros cantos,

que fluyen de la fuente de vuestro diminuto corazón,

de aquél de donde beben la sed de la distancia

los labios de la luna y el silencio ancestral de las estrellas.

————————————————–

EL ÚLTIMO VIAJE

El día que me muera

huirán del campanario de mis ojos un racimo de pájaros.

La luz quedará triste, igual que un perro fiel,

junto a la puerta de mi corazón aullando su quejido.

Y entonces, una nube plañidera, preñadísima de agua,

desde la lejanía,

acudirá a mi entierro del brazo de una hoja,

del plácido sonido de una fuente,

de dos o tres adverbios encopetados de algún adjetivo

[ luctuoso,

y de unas cuantas lágrimas que recolectarán por el camino,

de algunas azucenas, perfumadas de ti,

de un gato cojitranco y del aria luminosa del viento.

———————————————————-

¿ QUIÉN HAY DENTRO DE TI?

¿ Quién hay dentro de ti?

¿ Quién le pone sonido a tus palabras?

¿ Quién se asoma a las lunas menguantes de tus ojos

cuando la noche acecha? ¿ Quién riega las begonias?

¿ Quién lee a Eugenio Montale? ¿ Quién cultiva

caricias en las líneas adustas de mis manos?

¿ Quién ríe cuando llueve? ¿ Quién tirita

de amor cuando hace frío? ¿ Quién recoge las sábanas

que la luz desordena en nuestros dormidos cuerpos?

——————————————————–

Silba el espejo

la canción de mi rostro

mientras me afeito.


La piedra piensa

fijamente. La luz

ondea su alma.


Espejo roto.

Magnicidio de vidas.

Pensados sueños.

———————————————————————–

                                         SUCEDE

Ha caído una hoja, el universo siente un trágico relámpago,

una fiebre infinita en la que nadie repara.

Se resquebraja el mundo, también mi corazón, -el no lo

[ sabe-.

En las extremidades lejanas de los ríos crecen su pies de

[ agua,

su longitud fluvial ha aumentado el número de zapato.

Lloran sus afluentes sin consuelo. Han perdido una lágrima

[ y la buscan

en el inconsolable sudario de noviembre.

Se desangra el rebaño de la luz entre mis lacrimales

[ vespertinos.

Ya los árboles curvan sus cortezas hasta alcanzar la frente

[ frígida de esa hoja,

resucitarla, luego, convertirla en pavesa de las llamas de un

[ beso.

————————————————————

                           AYER- A mi madre-

Con sábanas de sombras te cubrí porque tenías frío.

Me asomé al precipicio de tus ojos, y pude ver la nada,

sus pupilas hambrientas de preguntas, de tardes amarillas,

que el sol y sus escamas roían en silencio.

El gato incandescente de la luz deshilaba la risa fugitiva del

[ aire.

—————————————-

           ¿ QUIÉN…?

¿ Quién hay detrás de tu rostro,

de tu racimo de gestos,

de tus lágrimas bordadas,

de tus labios somnolientos?

¿ Quién arpegia la espadaña

de tu corazón bicéfalo?

¿ Quién habita la espesura

del manantial de tus besos?

¿ Quién le da luz al olvido?

¿ Quién le da sombra al recuerdo?

¿ Quién sonroja tus mejillas

cuando al dormirme te sueño?

¿ Qué extraño dios te respira

dentro de mi pensamiento?

                                                           

—————————————————-

NADIE ES PERFECTO, ARQUÍMEDES

Todo cuerpo sumergido en un fluido,

si no sabe nadar,

por mucho que lo calle el “Principio de Arquímedes”,

finalmente, se ahoga.

————————————————————————–

                                                                                       

                                                                                         A mi madre

ÉRASE UNA VEZ…

Mi madre me regala amaneceres

íntimos de su infancia

entre las claraboyas azules de sus ojos. Cuando sueña,

los caños de su risa desembuchan serpentinas de luz.

Mi corazón binario le declama un pareado de tiempo.

Dime tú, espejo mágico, en qué página radiante de tu libro

[ guardarás para siempre este poema.

———————————————————————–

                                                          entre las azucenas olvidado.

                                                               San Juan de la Cruz

 PIEDRA

Abrazada a sí misma.

voluta mineral, hija del tiempo,

que le das solidez a los caminos

cuando piensa tu rostro milenario

introspectivamente. Tu olvidado lenguaje

me escucha desdiciéndose. Oculta en ti palpita un corazón

entre las azucenas olvidado. Tu arenisca diluye  

el brillo de la nada entre mis dedos.

— —– —————————————————————-


PARA HABERNOS MATADO

Un poema desciende de mis estanterías.

El parquet se ha teñido de mañanas y nubes,

de pateras y cisnes, de abedules y hojas,

de calles pensativas, que en sus plumieres guardan la tinta

[ de la noche,

de páramos difuntos y Pedros solitarios,

de panes y de peces, de hormigas y guisantes,

de néctares y músicas, de fusas y redondas

plazuelas y nenúfares, de olas y de alas,

de rosas y sonrisas, de sombras y sombreros,

de hembras y de hombres, de preguntas y niños,

de aviones que quisieran ser algún día pájaros.

En un vaso de luz todo me lo he bebido.

Mi corazón frugal de vida se ha embriagado.

——————————————————————–

BREVES INSTRUCCIONES PARA SOÑAR UN POEMA

1- Llegad con vuestros ojos al poema elegido.

2- Con extremo cuidado, no juntéis

3- las comas y los puntos

4- el cáliz y la sangre,

5- las lluvias y los charcos,

6- las mariposas y las multitudes,

7- las uvas y las uves,

8- los oropeles y las amapolas,

9- la melodía del río y la herida sedienta.

En el paisaje de cualquier palabra palpita el ruiseñor de un

[ pensamiento.

El mundo se diluye en la luz de mis manos.

———————————————————————-

El mar respira

su eternidad de olas.

La luna duerme.

————————————————

                           ENIGMA

¿ Quién posa sus nudillos en mi puerta?:

Soy el tacto del aire, que se deshoja en música,

en extraños acordes, en arpegios flamígeros,

en un ramo de trinos, en un soplo de luz,

en un temblor de olas, en un zumo de brisa,

un quinteto de nubes que ejecuta una antífona de agua,

un enjambre de abejas que poliniza el néctar de tu canto,

los sonámbulos taxis de la noche, que atraviesan la plaza

[ dormida de tus ojos,

las estrellas que muelen un racimo de ausencias,

las vocales que funden las espadas del frío,

la línea de horizonte, que suicida en su cuerda la sinrazón

[ del miedo.

—————————————————-

Mi alma, un espejo

donde el olvido encierra

su desmemoria.


JUEGOS DE TARDE

Estoy jugando ahora con un par de palabras.

Las despierto, las oigo, las alumbro,

es de noche en mis labios,

aunque en tu corazón ya ha amanecido.

El mar bosteza olas, tonifica músculos oceánicos,

y se bruñe de sed, y su cabello

ondulado galopa hasta olvidarse

que vive en el azul de una mirada diluida y eterna.

Se le cierran los ojos a ese par de palabras.

Quién sabe si entre sueños ellas juegan conmigo.

—————————————————————

Luz apagada,

haces la digestión

de mis recuerdos.

———————————————————————

SONATINA DEL AIRE

El viento estornudaba ancianamente sobre los misteriosos

[ salones de mi alma.

En las trenzadas cuerdas de mis versos tendí la desnudez

[ de este poema.

El violonchelo del amanecer pulsa un acorde íntimo de

[ pájaros.

Los espejos, embriagados de imágenes, plañían

[ melancólicos.

Las sombras, viudas, mugen su soledad de hembra.

———————————————–

Tú no existías,

y con hilo de amor

te fui naciendo.

———————————————————

EL POETA NO EXISTE

El poeta se enfunda el antifaz de sus versos.

El poema es un jardín plantado con semillas de palabras,

un paisaje de nombres, adjetivos y etcéteras,

que el hacedor escupe por sus manos, ésas que se

[ desangran

por las arterias de sus pensamientos, corceles que

[ cabalgan

y llevan en su grupa una tribu de ideas

nómadas que iluminan al monarca invisible del silencio.

El poeta, lectores, en singular no existe.

Sólo es un amanuense de la luz que colecciona sílabas

[ que lloran,

en el paracaídas de una lágrima.

———————————————————————–

TÚ-YO

La noche se desnuda frente al espejo triste de tus ojos

de niebla, que enmascaran la ardiente cicatriz de mi

[sonrisa.

El sol y su sombrero, celestial campesino,

que despierta los sueños candeales de los campos.

La luna silba olas, amamanta

planetas que no existen en su seno.

La estrella de tu alma centellea

caricias en la cárcel de mis manos.

————————————————————-

VERSOS INTROSPECTIVOS

Oigo el azul del mar,

disfrazado de nubes

palmípedas, posarse en las ramas de tus labios.

Mi corazón alcanza un racimo de lluvias

para que lo merienden tus sentidos.

La inexorable hoguera de tu risa

abrasa, sin piedad, el adusto semblante de la tierra.

Dentro de una cometa de palabras viajan las ruinas de mi pensamiento.

————————————————————————

UN TIEMPO IMPREVISIBLE

A la una menos cuarto, en términos p.m.

en un punto cualquiera del planeta,

la señora Monrey se perfumó para salir de casa.

Le da un beso a su esposo. “ No te olvides Stephen

de ir a buscar al niño”. “ Tiene clase de tenis por la tarde”.

“Comeré con Virginia”. “Algo le ocurre”.

“La conozco, y su voz al hablarme temblaba en el teléfono”.

“Para mí que las cosas no le van bien con Pierre”.

“ Siempre están discutiendo”. “ Reprochándose todo”.

El futuro no sabe de palabras. Tampoco de promesas.

Ni se escribe con ripios. Ni con frases bonitas.

Han pasado tres horas.

(Ante un box de la UCI).

“ Su marido está en coma”. “ Ha padecido un ictus”.

“ No le aseguro nada”- el doctor le argumenta-.

“ Su estado es más que crítico”.

“ Ante cualquier noticia, la llamaré de nuevo”.

La señora Monrey, de su bolso de mano, saca un Kleenex.

Secándose un lágrima nostálgica, masculla:

“ Nos queríamos tanto”.

—————————————————-

EL JAZMÍN DELICADO DE SU ESPÍRITU

Una piedra caliza en la montaña

muestra su feroz rostro de guerrero,

también su pensamiento narrativo,

que fluye desleído entre las aguas fluviales del paisaje.

De su mirada mineral y mística brota una grey de alondras

que huyen de la quietud del hábito que cubre su existencia

callada, detenida, ruda, tosca, insensible, que defiende,

a modo de muralla,

el jazmín delicado de su espíritu.


ALGÚN DÍA LAS COSAS

Algún día las cosas cantarán su quietud

y su fluir prudente

con el ceño fruncido que muestra su textura,

esa explosión de luz que es mineral de su alma, y nos

[ convoca

en un discurso lento y delicado que emerge de su esencia.

Algún día las cosas se infectarán de amor, percibiremos

un murmullo muy leve, inapreciable casi,

y la fachada de nuestra existencia se quebrará de bruces

[ contra el suelo.

————————————————————————–

¿RECUERDAS?– A Rocío-

Hace millones de años

Dios no había nacido,

ni, por supuesto, el mundo,

el sol ni los planetas,

ni el tiempo, ni el espacio,

ni el mar, ni los reptiles,

ni las grandes ciudades,

ni los coches, ni el ámbar,

ni la palabra azul,

ni el aire, ni las nubes,

ni las aves cantoras,

la lluvia ni la guerra,

los haikus ni los tankas,

ni las flores, ni junio,

tu boca ni tu pelo,

ni el hombre, ni las cosas,

ni este instante siquiera,

que ha dejado de ser

sin apenas saberlo.

————————————————————

MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

 Un abedul frondoso de palabras para que las degustes.

Más allá de sus formas y de sus curvaturas sicalípticas,

paladearás el zumo que contiene restos de pensamientos,

rutilantes sonrisas, alguna que otra lágrima que tañe

[dentro del campanario de unos ojos vacíos- nunca ciegos-,

bíblicas advertencias, mapas crepusculares,

paisajes olvidados entre baldas de nubes,

cordilleras centrípetas que vigilan la sed de los océanos.

Si alguna vez la luz de tus sentidos alumbran la semilla que

[ prodigó tan semejante esencia,

por un instante eterno, sabrás lo que es la vida.

—————————————————————–


FUGAZ AUTORRETRATO

Con el hilo intangible de la luz se cosen las palabras,

pájaros que nos trinan y nombran lo que amamos.

Con su caligrafía de aire destejemos las cosas que no

[ existen,

aquéllas que palpitan en el nido radiante de tu boca.

Planetas que circundan la noche indescifrable de mis ojos.

Perfumes que respiran flores del pensamiento.

Sus abejas de sílabas endulzan la miel del corazón.

Meandros que serpentean la delicada piel de los

[sentidos.

Tambores que percuten la partitura honda de nuestro ser,

el pizzicato triste de una lágrima

en la vertiginosa melodía fluvial de tus cabellos.

En sus brazos el fuego nos sustancia de amor

irreductiblemente.

————————————————————————–

PARALELISMO UNO- A Rocío-

Tu mano y la mía.

El aire y el viento.

Tu alma y mi alma.

Tu cuerpo y mi cuerpo.

Tus ojos, soñando.

Los míos, despiertos.

Tus labios, alondras.

Mis labios, jilgueros.

Tus palabras, jaulas

de mis pensamientos.

—————————————————–

LECTURA ATENTA

He pasado las páginas del libro de tus ojos,

y una lluvia de trenzas humedece

las ventanas de asombro que aúllan en tus pupilas.

Un manantial de luz se sumerge en el pecho una dalia de

[ sombras,

y entonces se desangran las esencias tenues de sus

[ perfumes.

Quiero llorar la brisa de ese mar que me escribe una carta

[ de olas con las plumas transidas de sus pájaros

mientras miro el paisaje desleído de tu vida.

GUARDO UNA ISLA EN MI CORAZÓN

Guardo una isla en mi corazón

invadida de palmeras y cisnes,

guirnaldas de silencios y crepúsculos

flamígeros y mirlos que atenoran

sus cantos en las ramas de los árboles,

de lunas que cornean espadañas,

de vientos melancólicos que tienden

el traje humedecido de la lluvia,

de ríos pensativos que caminan

al destierro colmados de paisajes,

de fuentes desleídas en sus aguas,

de estrellas que iluminan los océanos,

de sombras que enviudaron y andan solas

postradas en las tumbas de sus carnes.

—————————————–

A UN ESPEJO, MI ESPEJO

 Tus indomables fauces me devoran.

Caigo en tu noche hambrienta y refractaria.

Tus papilas engullen el tiempo y el espacio al cual estoy

[ asido.

Tu manantial de luz, nostálgico y sereno, evoca la figura de

[ un fugaz pensamiento que me vive.

Araña cristalina que tejes y fermentas con el hilo volátil de

[ mi imposible yo la melodía de mi eternidad.

————————————————————-

AUTORRETRATO FRENTE AL ESPEJO

Mi rostro es un manojo de preguntas,

y, con su voz callada, el cristal diamantino le responde.

 ——————————————————-

ATLAS ESPIRITUAL

Las nubes piensan. Frentes de agua.

El aire ríe. Entre las ramas,

las hojas lloran otoños. Callan.

Tus besos siembran la flor de mi alma.

Los ojos verdes de la mañana

prenden la hierba. Nace la nada.

El viento cruje. El sol cabalga

-molino de oro- su acromegalia.

Por el paisaje de las palabras

juega el silencio a desenterrarlas,

vaga el olvido como un fantasma,

los sueños hienden su luz descalza.

————————————————————

ESPEJO METAFÍSICO

Detrás de la estación vacía del espejo,

en una piel de enfrente, veo alejarse al mundo de mi vida.

La eternidad acude a despedirme. De ese barro que soy

[ me deconstruyo

en pétalos de polvo trasnochados. Así brota la flor de mi

[ existencia

ausente que perfuma el altar metafísico de la divina nada.

———————————————————————-

RECIÉN BAÑADO, UN BOSQUE HUELE A LIMPIO

Recién bañado, un bosque huele a limpio.

El aire lo apacigua beso a beso.

Insondables perfumes de su piel luminosa se desprenden.

El chelo del otoño desenreda, sobre mi corazón, un

pizzicato de hojas.

Las nubes melancólicas atentamente escuchan las

[ dulces carcajadas de las fuentes.

Bosque que depositas sobre el sepulcro de la primavera

[ inmarchitables ramos de silencios.

————————————————————-

LA LUZ

 La luz llama a las cosas por su nombre,

las unge con su tacto, las despierta

de un sueño introspectivo, las emerge

con su soplo de dios de la mar misteriosa de la noche.

Se enreda entre los árboles y juega con los ritmos de sus

[ ramas.

La luz, el primer diente de leche de la aurora.

La luz esa palabra desnuda que nos viste.

La luz es ese grito de silencio que duerme en las callejas

[ de mis ojos.

La luz es esa pluma que escribe nuestros nombres.

La luz es esa espada que asesina el rosal herido de mi

[ sangre.

La luz, ese puñado de sombras que regresan disfrazadas

[de días.

————————————               

ODA AL SILENCIO

Solo en determinadas ocasiones,

cuando escucho el sonido de la música,

no consigo oír la música. El silencio

es una herida frágil que supura invisibles melodías,

que son unos apósitos colmados de belleza,

gasa de aire que drena el dolor incurable de los hombres.

De aquel campo callado brota el aroma de las emociones,

ese maná que nutre el corazón de nuestra inteligencia.

La sutil tamborrada de la lluvia va tersando la tez adusta de

[ las calles,

mientras el viento insufla en la diana del espacio dardos de

[ lejanías,

y el rumor del acorde de una hoja gime sobre la rama su

[ verde nacimiento,

y el árbol la amamanta, de pie siempre es su parto,

y le cruje una nana de trigo candeal, amapola y tomillo.

Siento el dueto de tu corazón- en sístole y diástole-,

y al acabar su imposible romanza,

la luz descansa en mi hombro y me destrenza el cuento de

[ de la vida.

.

————————————-

RITO CON VERSO

En tus ojos se oficia cada tarde

el sacrificio lento del crepúsculo.

Yo nunca miro el cielo, ¿ para qué?, hilandero de luz

[indescriptible,

melodía de pájaros, que construyen su nido en la espadaña

[ de tu corazón.

Las estrellas descienden hasta los astrolabios de tus besos

como pavos reales que bordaran la seda del ajuar del

[ firmamento.

En un altar de nubes, en el postrero instante establecido,

las manos redentoras de los dioses, en lugar de una ráfaga

[ de lluvia,

nos indultan con ramos de rocío.

———————————————-

TERCIA, SEXTA Y NONA

La palabra, esa piedra que se incrusta en la frente de los

[ hombres,

y construye en silencio la catedral radiante de la vida,

esa gota de sed que siembra los océanos,

ese grano de trigo que en la hogaza del sol entre rayos

[ refulge,

la palabra, ese nido con gorriones de sílabas,

que cincela las formas soñadas de las nubes,

y pronuncia mi nombre flamígero y me llama

desde su campanario armónico y efímero.

——————————————————

PORQUE TAMBIÉN ES VIDA

 Las ruedas misteriosas de tus ojos

atropellan la luz cansada de la tarde.

Tras el telón rasgado de las sombras,

los pómulos del frío se constriñen,

como manzanas muertas, en el teatro en ruinas de tus

[ sueños.

Una calandria canta, por el dúctil camino de tu boca, la

[ melodía del aire.

———————————————————————

AUSENCIA

La acidez del relámpago electrifica el cielo.

Revolotean las aves dentro del Pantocrátor de las nubes.

Maúlla el viento felino de los montes.

La espada victoriosa del ocaso desangra mis pupilas.

Mientras, Dios se abotona la camisa del alba.

El gallo transparente de la luz quiquiriquea pinceladas de

[ aire.

—————————————————————

Aunque es de noche…

                                                     San Juan de la Cruz

 

 AUNQUE ES DE NOCHE…

Los bueyes de las sombras

labran el surco del amanecer.

Las estrellas son unas mariposas que bailan en el cielo.

Las semillas del sueño de los hombres

siembran bajo la tierra la luminosa dalia de la vida.

Las flautas delicadas del silencio suenan junto al arroyo

inagotable de tu corazón. Pastorean los árboles sus hojas.

Aunque es de noche…

———————————————————-

Me indulta el tiempo.

La toga del olvido

dicta sentencia.

——————————————–

MI CORAZÓN

Es un fiel animal inseparable,

que camina a mi lado todo el día,

y en lugar de tic-tac,

ha aprendido a decir las letras de tu nombre.

Y salta cuando corro.

Y llora si estoy triste.

De sus caños de fuente beben los riachuelos de mis venas.

Perros ventriculares, que vigilan la recóndita casa de mis

[ sueños,

gatean en la alfombra carnosa de tus labios

y lamen la raíz estéril del silencio.

Adusto campesino, que siembras con tus granos de

[ latidos

los surcos pensativos de mi frente.

Das tu sangre por mí, silbador de canciones lejanísimas.

Caminante que tañes y percutes el tambor somnoliento de

[ mis versos.

—————————————————-

Lo que mi alma ignora

eso es lo que quiero poseer.

Fernando Pessoa

—————————————————

El pañal de la luz

blanquea mi cama.

————————————–

El hombre, un árbol

malherido en la cuna

de su existencia.

———————————————————

¿Sentís que cruje

esta palabra, puerta,

cuando la escribo?

——————————————–

Quién corre más

el suspirar de Dios

o el fluir del viento?

————————————————-

ODA AL TIEMPO

Qué solo estaba el tiempo en la mente de Dios

cuando aquél sólo era un proyecto de espermatozoide,

si me apuras un poco, ni tan siquiera eso. Lo imagino

imposibilitado en su silla pensada, virtual,

pues su hermano pequeño, es decir, el espacio,

aún no había nacido. ¡ Qué solo estaba el tiempo,

sin sábados, sin viernes, sin fiestas de guardar,

sin luchas fraticidas de los hombres, sin bestias,

sin montañas, sin adelfas, sin aves, sin océanos,

sin alguna palabra que volara en el cielo de su boca…!

Podría imaginármelo repleto de caprichos,

con un reloj muy grande colgado en su muñeca,

en su trono absoluto, sin una triste lágrima

que echarse a sus pupilas, sin una dulce risa,

–         así como la tuya-

emergiendo del fondo de unos labios.

 ASÍ SOY

Lírico con la pluma;

y con la espada, épico.

 AQUÍ HE VENIDO AHORA

Aquí he venido ahora a dejar mi palabra

con la misma mesura que al ruiseñor le dejo esas migas de

[pan que tanto le conmueven.

Aquí he venido ahora a dejar el zancudo sonido de mis

[sílabas.

Aquí he venido ahora a desplegar las alas transidas de mi

[ voz, que palpitan y acielan en el bosque incendiado de tu

[boca.

Aquí he venido ahora a diluirme en música dentro del

[ pentagrama pensado del silencio.

INSTANTE PLENO

Una noche imprevista tropiezas con la luna

que duerme entre las sábanas crustáceas de los charcos,

de una ciudad cualquiera, a cinco siglos de tu corazón,

a cien compases del diminuto motete de tu infancia,

y sin remedio ves a la cristalería de la que fue tu vida

[ romperse en mil pedazos por los acantilados profundos de

[ los sueños.

ETERNO INSTANTE

Durante un solo instante,

una tórtola y yo nos hemos contemplado.

-El viento de diciembre carraspeaba con su tos bronquítica,

la de todos los años, el lánguido discurso de la nieve.-

Entonces, se encendieron las farolas tristes de nuestras

[ almas.

De un cascarón de sombras nace el ave del día. Podéis oír

[ su luz

entre las hojas verdes de los álamos, entretejiendo sueños,

[suspirando paisajes.

VIDA Y VERBO

Estoy escuchando atento las cosas que me dicen las

[ palabras.

Admiro como ordenan los paisajes cuando termina el día.

El sustantivo noche, en toda su extensión, me cabe en un

[plumier de cinco letras.

Y la lluvia humedece la plaza de su verbo, que impone lo

[ que hace.

Detrás de los visillos, los adjetivos, siempre chafarderos,

[ murmullan, mientras tejen, un jersey de vocales.

Mis ojos son palomas que zurean cuando miran tu nombre.

El silencio interrumpe su callada plegaria en la caligrafía

[ sonora de tus labios.

AFORISMO

 Mi cuerpo, esa botella que la vida

se bebe vorazmente hasta olvidarme.

       FE DE VIDA

Escribo estas palabras que no veis,

pues se encuentran detrás del escenario de mis

[ pensamientos.

Levantadle las faldas al telón virgen de las estrofas.

Besad las aréolas, casi crepusculares y rosáceas, de los

[ iluminados adjetivos.

Amasad, tacto a tacto, los paréntesis que acotan la cintura

[ fugaz de los pronombres.

Desclavad, sutilmente, las espinas de las interjecciones

[ que laceran el ¡ ay! agudo de las consonantes.

Cantad lo que no veis, en un acto de fe, pastoread las

[ sombras transitivas de mis versos.

 * Tomado, literalmente, del subtítulo de poemario Cántico, de Jorge Guillén.

HE VISTO A DIOS

He visto a Dios detrás de una palabra,

detrás de un pensamiento,

detrás del ramillete carmín de tu sonrisa.

He visto a Dios descerrajando el aire que consagra la oblea

[ rubí y anaranjada del crepúsculo.

He visto a Dios cruzar vertiginosamente el insondable túnel

[ de tus ojos.

He visto a Dios pedir la vez en el mercado,

en el ambulatorio

y en la peluquería

y en la sala de urgencias de tus besos.

He visto a Dios viajar, en la cometa punzante de una bala,

[ al níveo corazón de algún soldado.

He visto a Dios descender a las dunas carnosas de tus

[ labios en el paracaídas de una lágrima.

He visto a Dios, en el impermeable de su ausencia,

[ empapado en la lluvia triste de mis latidos.

MIRANDO SU RETRATO, AQUÉL, EL MISMO…

Es su vivo retrato, la misma cara, el mismo

invisible perfume, el mismo gesto, el mismo

carmín, el mismo anillo, en su dedo anular, malabarista, el

[ mismo

piercing entre sus labios, donde duermen mis besos, allí

[ mismo

las palabras un día tropezaron, fue entonces cuando el

[ mundo, siempre el mismo,

rodó infinitamente por la tierra, percutiendo su nombre,

[ sembrando su recuerdo, aquél, el mismo…

 A UNA MUJER ESTATUA

Eres sutil, hermosa, plateada

por la luna que pisa, con zapatos de luz, las avenidas.

¿ Miras o ves? Ignoro el arco iris

de tu sonrisa incierta. Mi silencio,

que pudo ser palabra, se diluye

por las calles estériles y pétreas de tus labios.

FINAL DE PARTIDA

Nuestro amor acabó como acaba una guerra.

Como acaban las nubes diluidas en agua.

Como acaba tu nombre en el embarcadero

[de mi boca.

Como acaba el confeti explosivo de tu risa.

Como mueren los sueños vendados por la luz

estéril de la aurora y con la mercromina celestial del ocaso.

Como acaban las cosas- sin ningún armisticio-

cosidas a balazos por el fusil del tiempo.

ROCÍO

 No sé si el frío, amor, congeló tu sonrisa,

o tu sonrisa, amor, ha congelado el frío.

  SOMOS ESO

Somos eso, amor mío, la memoria

del fuego, de la noche, del aire…

 LA PROSA DE MIS VERSOS EXPERIMENTALES

La vida, a veces, es la continuidad de los sueños más

tristes.

Cierro los ojos cuando duermo para que no se escape hilo a hilo, perfume a perfume,

sombra a sombra, la sideral sonrisa luctuosa y cómplice del rostro inapelable de la noche.

Las estrellas son velas que iluminan el ataúd donde mora el cadáver con oficio puntual y

responsable y adusto de la tarde.

En mi garganta aún vive el resplandor flamígero de un adjetivo, que nació para fundir en

el horno de su sintaxis el puñal inflexible de la nieve, que asesinó la sombra del árbol

frondoso del nido de nuestros besos.

Por la herida despoblada y antigua de la palabra amor atravieso la niebla infectada del

olvido.

Llega el amanecer, lo sé porque ya resplandecen las trompetas sonoras de la luz en las

plazas insomnes de mis ojos.

Llega el amanecer, lo sé porque la vaca de la aurora deja en las papilas gustativas de mis

labios el recuerdo apagado de su estéril leche.

                   *TEMBLOR DE CIELO

La noche, suavemente, se quita las legañas de las

[ sombras.

El sol acromegálico enciende la fogata de su pupila

[ inmensa.

Las manos de los árboles emergen y consagran bajo el

[ cielo el caudaloso néctar de su savia.

Mi corazón hilvana con la luz inmarchitable de tu risa el

[ mantel verde de la primavera.

La melodía pensada de la nieve destila sus silencios sobre

[ los clavijeros convalecientes de las violas de gambas.

Por el bosque de nuestro corazón vaga la procesión de

[ los latidos.

Dos bocas, al juntarse, inventaron el fuego.

* Título, literalmente, prestado a Vicente Huidobro.

TIEMPO

El tiempo, esa gacela inalcanzable que acudirá a mi

[ entierro

y al tuyo, sin excusa, que se acuesta a tu lado

con la mujer que amas, mientras la amas

o cuando la acaricias deshojando en su piel las huellas de

[ tu tacto.

El tiempo, ese recuerdo perfumado de olvido.

El tiempo, ese olvido en brazos del recuerdo.

EN TUS OJOS SE CUMPLE EL PRINCIPIO DE ARQUÍMEDES

La luz se encharca. En ellos

mi vida se conserva eternamente intacta.

En su álbum de imágenes reflejan momentos ya vividos.

El cristal de sus lágrimas, que sellan su ataúd,

[transparentan cadáveres,

que fermentan la piel de nuestros cuerpos de hombres.

Cadáveres de niños, de caballitos blancos,

cadáveres de lunas, de algas y unicornios,

cadáveres de sueños que no se despertaron,

cadáveres de peces, de arañas y gacelas,

cadáveres que ríen pensamientos,

cadáveres de calles que eyaculan auroras boreales dentro

[ de la vagina de una plaza

maternal, dadivosa, donde la voz del aire es su líquido

[ amniótico.

El principio de Arquímedes de mi pesada vida somorguja

[ el fluido de tus ojos.

——————–

Cuando amanece,

¿la mujer de mis sueños

despierta o muere?

————————–

Lleva la mar

al río de su mano.

Madre de agua.

Anuncios

2 comentarios en “Toda la luz es nuestra o Tu luz se dormirá sobre mi frente(verso de Juan Ramón Jiménez, de “Sonetos espirituales”) o A veces cierro los ojos para verte- Santiago Gómez Valverde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s