Sobre la piel de agua, Santiago Gómez Valverde
Madrid, 15 de noviembre de 2012
Cada vez que Santiago Gómez Valverde presenta un nuevo libro de poemas, sé que me está invitando a una fiesta, que está reuniendo a los amigos en torno al fuego, el brindis, la sonrisa y el abrazo, que está levantando un nuevo altar al dios de los afectos más profundos y limpios. De nuevo, y ya van muchas fiestas porque este es el décimo poemario de Santiago, tenemos el privilegio de haber sido convocados y la obligación moral de agradecerlo y disfrutarlo.
Sobre la piel del agua nos entrega lo mejor de su autor. Una vez más Santiago se ha perdido por los recovecos de su memoria, tomando de la mano al niño que fue, que aún es, para que no se le vaya a extraviar, y ha regresado del viaje con la cabeza llena de palabras y música. Se ha dejado arrasar por el amor y el desamor, ha salido sin armadura a enfrentar el asombro, la melancolía, la fugacidad y la celebración de la vida, y ha salido victorioso porque ante semejantes tropas la única posibilidad de triunfo está en la rendición.
Santiago Gómez Valverde sigue siendo en este libro, y de una forma cada vez más depurada, el maestro de la perplejidad y la ternura. Sigue siendo el que cuenta las sílabas y el que escucha boleros, rumbas y pasodobles en los poemas propios y ajenos. Y el traductor milagroso de las paradojas, las asociaciones inéditas, los pequeños prodigios que la vida escribe en un idioma que nadie conoce y con tinta invisible.
Sobre la piel del agua está dividido en dos partes, Noches sin fondo, de poemas más extensos, narrativos y discursivos, y El contador de sílabas, un conjunto de 69 haikus delicados como flores de cerezo y certeros como disparos. En ambas secciones encontramos caminos, y muchas veces atajos, que llevan al centro del corazón.
Santiago leerá luego algunos de sus poemas, y en realidad eso es lo importante de este acto, pero no quiero terminar sin extraer algunos fragmentos, una brevísima muestra de hallazgos de los muchos que contiene Sobre la piel del agua y que condensan la voz propia del autor, esa marca de la casa a la que ya nos tiene acostumbrados.
La montaña se estira, / ronronea la tierra, / cuando un gato de luz / desovilla el paisaje.
Que hoy ladre muy bajito el can de vuestras sombras / Dios duerme muy enfermo.
El Dios de los ateos, los domingos, / da día libre al tiempo y al espacio.
Un maullido de sombras repta por los tejados / de mis dedos, que cantan en tu vientre dormido.
Tus labios, como sueños de novicia, / dulces abejas que destilan besos.
(Calles del mar) Tomadas de la mano, /dulcemente solteras, / descienden a la mar / cuando no las ve nadie.
El sol resbala / cuando sus pies desnudos/ pisan la nieve.
Mi patria, un árbol, / un naranjal que vierte / su ácida sombra.
Miro tus ojos. / Tropiezo con la vida / que llevas dentro.
Cosas como estas son las que me secuestran el ánimo hasta dejarme hipnotizada y alegre. Y de eso se trata, de compartir la alegría en este día de fiesta y de agradecérselo al anfitrión.
Amalia Bautista
(Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde, un 30 de abril de 2012, para su próximo libro “Sobre la piel del agua”, editado por Exlibris Ediciones)
A mi madre
El universo.
Tu corazón dormido
en mi silencio.
(Haiku, que formará parte del libro, editado por Exlibris Ediciones, escrito por Santiago Gómez Valverde un 27 de abril de 2012, “Sobre la piel del agua”)
Sábado. Lluvia.
Cada palabra sueña
su contenido.
(Haiku que pertenece al libro “Sobre la piel del agua”, escrito por Santiago Gómez Valverde, editado por Exlibris Ediciones, 28 de abril del año 2012)
Que mis palabras
lluevan, si escribo “nubes,
sobre mis versos.
LOS ÁRBOLES
A Rociete, que en su mirada tiene un paisaje de árboles
(Este poema, dedicado a Rocío, será publicado en mi próximo libro, “Sobre la piel del agua”, Exlibris Ediciones)
Los árboles se estiran en sus ramas.
Han velado de pie toda la noche
el llanto erguido de la madreselva,
la prosodia reptante del gusano,
y el tembloroso pulso de una hoja.
El bisílabo rayo de los besos,
ramo de claridad que resplandece,
destrenza los cabellos, y los unge,
de la más alta luz perfumada del día.
( Este poema, escrito un jueves, veintidós de marzo de 2012, lo escribí, yo, Santiago Gómez Valverde, para mi próximo libro “Sobre la piel del agua”).
CALLES DEL MAR
Tomadas de la mano,
dulcemente solteras,
descienden a la mar
cuando no las ve nadie,
deslenguadas, huyendo,
como aves terrestres, de las plazas.
Sus largos pies transitan
con sandalias de olas,
recuerdan esos cuerpos,
que alguna vez saltaron en sus vientres
resbaladizos, dóciles,
dadivosos, empáticos.
Arenas movedizas que atesoran,
bajo su piel de brea,
un paisaje tejido con la luz insondable de los sueños.
( Este poema, escrito para su próximo libro “Sobre la piel del agua”, lo escribió Santiago Gómez Valverde un sábado, diecisiete de marzo de 2012).
HISTORIA DE UN INSTANTE
A Rocío
Este instante que, ahora,
malvives y desgastas, ignorándolo,
se ha sentado desnudo
sobre la mesa de tu corazón
disfrazado de lluvia,
de tormenta, de avena,
de ingrávida calandria, de arco iris.
Venía de muy lejos,
solo para besar tus ojos, y perderse
a lomos del corcel errante de tu olvido.
(Este poema, escrito por Santiago Gómez Valverde, el 14 de marzo de 2012, formará parte de su próximo libro, “Sobre la piel del agua”)
PAISAJE EN TONALIDAD DE MI SOSTENIDO MAYOR
A Rocío
Un rosetón de luz, así es la vida
cuando observa al abeto, desnudándolo,
en su paisaje, de hojas desdentadas,
de alondras, mariposas y piñones.
La claridad pudorosa nos habla
con el lenguaje de su transparencia,
con la vocal flotante del nenúfar,
con el llanto sumiso de los sauces.
Y las sombras, que huyen de los cuerpos,
ronronean en las puertas de las casas.
Mientras, la hoz implacable de la luna
cosecha estrellas en el jardín celeste.
( Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde, el 12+1 de marzo de 2012, para su próximo libro “Sobre la piel del agua”)
Aunque llorabas,
la acacia del jardín
seguía muriendo.
( Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde, un lunes, 12 de marzo de 2012, para su próximo libro, “Sobre la piel del agua”)
A Rocío
Desconsolada-
mente la lluvia moja
tus ojos tristes.
(Haiku, aún inédito, escrito el 5 de marzo de 2012, que formará parte del próximo libro de Santiago Gómez Valverde, ”Sobre la piel del agua”)
Miro tus ojos.
Tropiezo con la vida
que llevas dentro.
(Haiku, todavía inédito, que Santiago Gómez Valverde ha escrito- un domingo, 4 de marzo de 2012, para su próximo libro, el cual se llamará “Sobre la piel del agua”)
El ave canta,
aunque la rama cruja,
su amor al viento.
(Haiku, escrito por Santiago Gómez Valverde- para su próximo libro, “Sobre la piel del agua”-, un domingo, 4 de marzo de 2012)
Soy solo un canto,
del ave de mi alma,
breve y ligero.
(Haiku inédito, escrito el 30 de enero de 2012 por Santiago Gómez Valverde para “Sobre la piel del agua”)
Tu alma es un pájaro,
que se posa en la rama
de mi sonrisa.
( Haiku inédito, escrito el 23 de enero de 2012 por Santiago Gómez Valverde para “Sobre la piel del agua”)
Choques de trenes
bajo la madrugada.
Quizás de besos.
( Haiku inédito, escrito el 22 de enero de 2012 por Santiago Gómez Valverde, para “Sobre la piel del agua”)
La rosa trina,
vegetalmentepájaro,
con su perfume.
(Poema escrito por Santiago Gómez Valverde, el 10+3- enero de 2012, para “Sobre la piel del agua”, libro aún inédito).
A Rocío
CALIGRAFÍA URBANA
Hace frío. Tiritan las palabras
en el impermeable nervioso de algún verbo.
Sobre el paisaje níveo del papel,
corren los adjetivos hasta el hogar del nombre.
Una lluvia de amor incontenible
inunda las aceras de tu cuerpo.
En las pupilas ocres de los charcos
cicatriza la herida nocturna de la tarde.
( Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde, el 7-enero-2012, para su próximo libro “Sobre la piel del agua”)
Recojo sombras,
cáscaras de la luz
frutal del día.
( Poema escrito por Santiago Gómez Valverde, el 29- XI-2011, para mi próximo libro “Sobre la piel del agua”)
TOPOGRAFÍA DEL BESO
A Rocío
Tus labios, como sueños de novicia,
dulces abejas que destilan besos,
ablandan las texturas de mis huesos
si magman el volcán de una caricia.
Cuando el planeta tierra me desquicia,
y el llanto anega los melifluos sexos,
ríen dos bocas la luz de los excesos,
trocando en fuego lo que fue codicia.
Que florezca el jazmín de la palabra
bajo la luna de tu sustantivo,
en la sonora acequia de tu nombre,
cuando el silencio diga <abracadabra>
por su néctar errante, fugitivo,
polinizando mi semilla de hombre.
( Poema escrito por Santiago Gómez Valverde para su próximo libro, “Sobre la piel del agua”, 28-XI-2011)
ARS AMATORIA
A Rocío
Hace tiempo, diez, doce,
o, quizás, mil millones de neuronas,
no sé su exacto número,
por dicha del destino o del amor,
decidieron reunirse por su cuenta
en el palacio azul de mi cerebro,
a tan solo una calle de mi alma,
cerca de donde duerme mi alegría,
para urdir en la luz de mis sentidos
el dulce mecanismo que me enseñó a quererte.
(Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde para su próximo libro “Sobre la piel del agua”, 27-XI-2011.)
A Rocío
Porque la tarde,
aunque la lluvia cese,
muere en la noche.
(Haiku de Santiago Gómez Valverde para su próximo libro “Sobre la piel del agua”)
El aire aventa
un canto entre su pico
fugaz y trémulo.
(Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde para “Sobre la piel del agua”, poemario inédito, el 24-XII-2011)
A Rocío
Inversamente
proporcional al tiempo.
Inútilmente.
( Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde para “Sobre la piel del agua”, poemario inédito, el 23-XII- 2011)
A Rocío
La mariposa
de la luz bisbisea
errante y tímida.
(Poema inédito, escrito por Santiago Gómez Valverde, para su próximo libro “Sobre la piel del agua”, 22-diciembre-2011)
HORAS SIN TIEMPO
A Rocío
¡ Qué pena!, como lloran los espejos
de las peluquerías
cuando un puñal de ojos
visita, a media noche, el corazón
lábil de sus cristales,
y un ¡ay! de luz conmueve la melodiosa alma
de los peinados grises que en ellos se destrenza.
¡Qué pena!, como ríen los espejos
desconsolados, tristes, de las horas…
(Poema escrito por Santiago Gómez Valverde, el 16 de diciembre de 2011, para su próximo libro “Sobre la piel del agua)
ALMA
A Rocío
Mi alma es una mano,
que pide una limosna en el portal
cerrado de mi cuerpo.
Es un jarrón dormido donde el leve perfume de una rosa
se desnuda en fragancias ante los ojos ciegos de la noche.
Mi alma es el pensamiento cóncavo de la lluvia,
tiene forma de sed cuando en sus labios beben
las vegetales bocas de los árboles,
la lengua sinuosa de los ríos,
las preguntas que no tienen respuestas.
( “TAÑEDOR DE BELLEZA”, poema escrito, el 12 de diciembre, por Santiago Gómez Valverde, par “Sobre la piel del agua”)
A Rocío
La luz guarda en sus manos
un puñado de sombras
como pájaros tristes
dentro de una montaña.
El sol siembra en la tierra
del cielo sus semillas,
margaritas de estrellas
en las ramas del frío.
La espada de la nieve,
en el alma de un pétalo,
asesina el laúd tañedor de belleza.
(Liturgia del vacío”, poema escrito el 8 de diciembre para “Sobre la piel del agua”, próximo libro de Santiago Gómez Valverde)
LITURGIA DEL VACÍO
A Rocío
El sol prende las horas,
las casas donde habitan los minutos,
las mujeres, los niños, los muchachos,
pobladores de besos y palabras,
que se aderezan en el escenario
intangible de nuestra inteligencia.
Flamígero, en mis ojos, escucho crepitar el fuego de la
[ forma,
en la fragua del día, cuando el martillo lento del crepúsculo
posa su odio de luz extenuante
en el alma transida de los hombres.
De un telúrico ¡ay! lloran los sueños
sobre la cuna triste de la nada.
(Poema escrito el 3 de diciembre para “Sobre la piel del agua”, próximo libro de Santiago Gómez Valverde)
QUIETUD
La montaña se estira,
ronronea la tierra,
cuando un gato de luz
desovilla el paisaje.
Cuando el balón del frío
le rompe la memoria
al olvido que habita
el cráneo de un espejo.
Y el ojo de la luna
siembra sueños estériles,
con su voz sideral,
en medio de la plaza.
Cuando tu ausencia gime,
donde un instante fuimos,
hace ya muchas décadas,
con formas de milenios,
una estatua se alza,
espectral e insonora,
y esa porción de aire
elegíaca y baldía
se quisiera morir,
pero aún permanece…
(Poema escrito el uno de diciembre de 2011 para “Sobre la piel del agua”, mi próximo libro)
LA DANZA DE LA MUERTE
Con su pluma de agua, el río escribe
el discurso del mar, que se disuelve,
ante las caracolas de unos ojos siderales y elípticos,
convulsionando olas, caramelos de espumas deshojadas,
lencería que el aire insinúa y disuelve
tras un espejo de cristales húmedos,
llorando transparencias, donde nada el pez tiempo
la inexorable danza de la muerte.
(Haiki inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 31-X-2011)
La luz tendida.
Entre nómadas nubes
sonríe el aire.
( Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 26-X-2011)
A las cosas
Entrar en ellas
para escuchar la música
de sus silencios.
( Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 25-X-2011)
A Rocío
¿Mi alma duerme
o sueña lo que soy,
sola y eterna?
(Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 25-X-2011)
Mi alma, una vela
oscura que ilumina
el pensamiento.
(Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 24-X- 2011)
A Rocío
Por las pupilas
tenaces de una piedra
lloran sus ojos.
( Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”,
9-X-2011)
Tu eternidad,
tu corazón tendido
en tu tic-tac.
(Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 2-X-2011)
El pensamiento
canta en la jaula triste
del corazón.
(Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 1-X-2011)
El palimpsesto
que vive en tu mirada
guarda mis ojos.
(Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 1-X-2011)
Esa muchacha
que pudo ser mi novia
hoy se ha casado.
(Haiku inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 30-IX-2011)
Doctora en sexo-
logía, Masters, Freud,
Jhonson, y virgen.
(Haiku, aún inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 24- 09-2011)
Sobre la tierra,
el músculo del mar,
bíceps de olas.
( Haiku, aún inédito, que pertenece al próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”, 18-09-2011)
Lloran los gatos
cuando los niños maúllan
lágrimas de hombre.
( Haiku dedicado a todas aquellas personas que se lanzaron al vacío desde las ventanas de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001.Este poema va incluido en el próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”. Leganés, a 11 de septiembre de 2011.
Ángeles rotos
lanzados al vacío.
Parecen hombres.
(Haiku dedicado a todas aquellas personas que se lanzaron al vacio desde las ventanas de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001. Este poema va incluido en el próximo libro de Santiago Gómez Valverde, “Sobre la piel del agua”. Leganés, a 11 de septiembre de 2011.)
Papeles rotos
lanzados al vacío.
Parecen hombres.
(Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde para su próximo libro “Sobre la piel del agua”)
El horizonte,
una delgada herida
que tiende al cielo.
(Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde para su próximo libro “Sobre la piel del agua”)
Flor de la nada,
con abono de muerte
sigues creciendo.
(Haiku escrito por Santiago Gómez Valverde para su próximo libro “Sobre la piel del agua”)
Noches de cine,
pipas sobre la arena
y algunos besos…
(“DESGANA”, soneto escrito por Santiago Gómez Valverde, para “sobre la piel del agua”, el 25 de agosto de 2011)
El plato que tu cuerpo me sugiere,
cariño mío, no hay quien se lo coma.
Se lo he puesto en el nido a una paloma,
y sus plumas escriben: No lo quiere.
Mutante como un cuadro de Sempere,
exiguo como el el pico de una loma,
mitral como el azul pétreo de Roma,
enjuto como un charco cuando muere.
Burda caligrafía de tu alma,
que emborrona la risa de mis ojos
-si el olvido, cansado, te recuerda-.
Silene gris de los ocasos rojos,
la luz, mientras te mira, me desalma
igual que a un preso el llanto de una cuerda.
(Haiku, inédito, escrito por Santiago Gómez Valverde, para su próximo libro “Sobre la piel del agua”, 17-08-2011)
A Rocío
Zancuda estrella,
con voluntad de ibis
al cielo subes.
(” POEMA INSOMNE” , de “Sobre la piel del agua”, escrito por Santiago Gómez Valverde, el 11-08-2011)
Mientras tus ojos miren esa fotografía
donde tus ojos miran en los míos
la luna de ese cielo, aquella noche
no acabará de irse.
(Haiku, aún inédito, de “Sobre la piel del agua”, escrito por Santiago Gómez Valverde, 11-08-2011)
Sangre del sueño
último de esta noche
sobre la almohada.
(Haiku, aún inédito, de “Sobre la piel del agua”, escrito por Santiago Gómez Valverde, 10-08-2011)
Mi Paraíso,
entre el Tigris y el Éufrates
de tu mirada.
(Haiku, aún inédito, de “Sobre la piel del agua”, escrito por Santiago Gómez Valverde, 10-08-2011)
Flor de cerezo,
la rosa de la nieve
tu nombre dice.
(Haiku, aún inédito, de “Sobre la piel del agua”, escrito por Santiago Gómez Valverde, 10-08-2011)
Flor de cerezo,
la rosa de la nieve
de ti nos habla.
(Haiku, aún inédito, de “Sobre la piel del agua”, 9 de agosto de 2011)
Flor de cerezo,
la rosa de la nieve
de ti se viste.
NATURALEZA MUERTA (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 8 de agosto de 2011)
Sólo tu voz, aquella
espada endecasílaba
que desangraba el mundo
a lomos del corcel de un pensamiento,
y hería, con sus labios afilados,
la brisa de la estéril sabana de mi alma.
Sólo tu voz, inercia
de lo que un día fuiste,
como un espectro vaga, consumiéndose,
sobre las taciturnas ruinas de los abrazos,
arquitrabes caricias,
colmenas de adjetivos, que endulzan con su miel
el rostro pertinaz de este paisaje.
( Haiku, aún, inédito de “Sobre la piel del agua”, 3 de agosto de 2011)
A unos niños, cualquiera, de un suburbio africano
Calle del llanto,
donde los niños juegan
a ser felices.
( Haiku, aún, inédito de “Sobre la piel del agua”, 2 de agosto, de 2011)
A Rocío
Tras esa luz
se esconde el pensamiento
de una luciérnaga.
(Haiku inédito de “Sobre la piel del agua, 1 de agosto, de 2011)
Palabra esdrújula,
motor del primer verso
de este poema.
(Haiku, aún inédito, de “Sobre la piel del agua”, 1 de agosto de 2011)
A Rocío
Estas palabras
son túmulos callados
de letras muertas.
A Rocío
PAISAJE INTERIOR- “Sobre la piel del agua”, 2 de junio de 2011-
La luz deja caer sus invencibles pétalos,
que perfuman el mundo
alado de tus ojos. Por sus nubes-
mandorlas de nostalgias-,
como el avión de un niño que se escapa
de su cárcel de hombre,
vuela mi pensamiento.
(“Sobre la piel del agua”, 22 de junio de 2011)
A Rocío
Con el dedal
de tu risa, mis labios
hilando besos.
AUSENCIA (“Sobre la piel del agua”, 14 de junio de 2011)
En las tardes de octubre, cuando llueve
o hace un sol, casi, respetuoso,
los violines encienden las bombillas
azules de tu nombre, pentagramas de risas,
nubes adolescentes. Las acacias artríticas,
con sus manos eclécticas, juegan al dominó,
sobre el triste mantel de la semana,
con los siete asesinos del crepúsculo.
Los acomodadores, pensativos,
que alumbran la pantalla espacial de tus pupilas,
pueblan de fotogramas el cine de los sueños.
Las calles son baquetas tocando los tambores de las
[plazas.
Nuestras sombras, de humo, aúllan en la hoguera dormida
[de la carne.
(Haiku, aún, inédito de “Sobre la piel del agua”, 12+1, de 2011)
Mi cuerpo, un árbol
de instantes, son sus frutos
ácidas sombras.
(Haiku, aún inédito de “Sobre la piel del agua”, 12+1 de junio de 2011)
Mi cuerpo, un árbol,
un naranjal que vierte
su ácida sombra.
(Haiku, aún, inédito, de “Sobre la piel del agua”, 12+1 de 2011)
Mi patria, un árbol,
un naranjal que vierte
su ácida sombra.
( Haiku, aún, inédito de “Sobre la piel del agua”, 12 de junio de 2011)
La muerte pisa
en mis ojos las uvas
tristes del tiempo.
(Haiku, aún, inédito de “Sobre la piel del agua”, 12 de junio de 2011)
La muerte pisa
en mis ojos las uvas.
Lagar del tiempo.
(Haiku, aún, inédito de “Sobre la piel del agua”, 30 de mayo de 2011)
La luna, un flexo.
Mientras, tu sombra, ciega,
mira la noche.
(Haiku, aún, inédito de”Sobre la piel del agua”, 24 de mayo de 2011)
Suena el piano
de mi infancia, en tus ojos,
cuando suspiras.
( “Sobre la piel del agua”, 24 de mayo de 2011)
¿Esa luz que se apaga es un imperio o es una luciérnaga?
Jorge Luis Bórges
A Rocío
NOCDIURNO
El autobús del alba,
con su carrocería de nubes galopando,
sobre un jinete gris en los charcos de enero,
destrenzará de instantes las coletas
párvulas de las horas. Los balcones
gimen, desconsolados, luces adolescentes
detrás de los visillos de sus lágrimas.
El tiempo, ruin, despluma nuestros cuerpos
en la sartén adusta de la noche.
En el escalofrío voraz de una luciérnaga
chirrían nuestras almas eternas, silenciosas.
( Haiku, “Sobre la piel del agua”, 20 de mayo de 2011)
A Rocío
Soy un reflejo
del charco de mi alma
eterna y sola.
( Haiku, “Sobre la piel del agua”, 11 de mayo de 2011)
A Rocío
Hilos de oro.
Sol, teje mis miserias
con hilos de oro.
A Rocío
EL SOL DEL MEMBRILLO ( “Sobre la piel del agua”, 2 de mayo de 2011)
En los lagares ocres de tus ojos,
pisa el olvido el mosto del recuerdo,
la luz que desvestía la cintura
lúbrica de mi plaza, el patinete
nítido de la tarde. Las hogueras
sangrientas del ocaso crepitan en la o inasible de la luna.
-Tú, también, Bruto-, el sol asesinado
por los acordeones castrenses de las sombras,
deshoja su cadáver de membrillo entre las manos níveas
[del invierno.
A Rocío
Hilos de olas.
La mar teje sus aguas.
Hilos de horas.
A Rocío
NOCHE- “Sobre la piel del agua”, 10 de abril de 2011)
Sobre el cuaderno blanco de mis ojos,
el lápiz fino de la luz escribe
la arquitectura limpia de los días,
mientras, picoteamos un cucurucho lleno de palabras
sin sal, y las mejillas del crepúsculo se enrojecen de cielo.
Dormida, en la penumbra alfombrada de tu tacto,
ronronea la noche ociosa y sicalíptica.
A Rocío
ESCENAS DE DOMINGO
¿ Dónde estará la luz de aquel domingo
que acarició mis labios con sus manos de seda,
mientras, palidecía el lomo de las cosas
con el convaleciente lápiz de esa mañana?
El girasol celeste, sobre las escaleras de las nubes,
serpenteaba pipas amarillas dentro del cenicero del asfalto,
y las sombras tendidas en la cuerda sutil del horizonte,
como un lobo dormido,
hacían la digestión de nuestros sueños.
A Rocío
EL BESO (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 30 de marzo de 2011)
Marzo de dos mil once.
El sol de aquella tarde nos ungía de luz,
mientras el río lloraba desconsoladamente.
En nuestros labios ígneos
fundimos las pavesas de los besos.
Escultura callada, nunca dejes de hablarnos
con la belleza misma de este instante.
Poeta, ¿estás sin contradicciones? Estás sin posibilidades.
Vladimir Holan
A Rocío
CONTRADICCIONES ( ” Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 24-marzo de 2011)
Yo y mis contradicciones somos muchos.
Demasiados, diría. ¡Vaya esquizofrenia
la que padece este escribidor de versos,
que abre con la ganzúa de sus ojos la puerta de una plaza
blasonada de inviernos! Tiene forma de abrazo,
de rueda de molino, que tritura
los frutos del otoño de mi yo sobre su coctelera
cuando por ella cruzo dialogando con los hombres
que he sido…
A Rocío
PALENGINESIA (“Sobre la piel del agua”, 21 de marzo de 2011, de Santiago Gómez Valverde)
La luz de la mañana ilumina el cuaderno
párvulo de la vida.
En el dedo meñique de una plaza,
dos petunias, besándose,
en orgasmo cromático, se vuelven madreselvas.
Tus manos y las mías tienen forma de este preciso instante.
———————————————————————-
(Así empezará, posiblemente, “Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde)
Hay una sangre fértil y distante,
un enjambre de heridas:
diez de soldado y las demás de amante.
Miguel Hernández
A Rocío
MISTERIO (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 14 de marzo de 2011)
El cuerno níveo y alto de la luna
viste de luto a la anciana noche,
que vaga por las calles de los sueños
con una sombra niña entre sus brazos.
¡Oh, la peluquería hambrienta de tus ojos
destrenzando en mi boca un cabello de lágrimas!
Colmeneras caricias liban en el enjambre de tus dedos
miel para el paladar de mis sentidos.
En una esquina de la inteligencia,
a bocanadas de aire, suspira el pensamiento.
A Rocío
COSAS
Las cosas en las cóncavas
espadañas, humildes, de tus ojos.
Alondras del espacio
íntimo de la nada.
Aleteando mundos siderales
dentro de un pensamiento.
Telegramas que pulsan
el bordón del instante,
que hoy ladre muy bajito el can de vuestras sombras,
Dios duerme muy enfermo.
A Rocío
RO-CÍ-O ( “Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 5 de marzo de 2011)
El pájaro invisible de la tarde
trina en las ramas de mi corazón.
Tres latidos encienden la cuna de tu nombre,
ese acorde sonoro que te puebla y habita
y sobrevuela el sauce cóncavo de la lluvia,
y despliega un tapiz sustantivo y lingual
por donde las vocales incendian sus antorchas,
los huesos lobulados que levantan
el Palacio de Invierno, de Verlaine. En sus jardines de aire
respira, temblorosa, la flor de tu existencia.
HAIKU (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 28 de febrero de 2011)
A nosotros, ¿ verdad, Rocío?
Como dos niñas,
nuestras sombras jugaban
entre los árboles.
HAIKU (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 26 de febrero de 2011)
A Rocío
Cruje una estrella.
La noche de estos versos
tiembla de frío.
HAIKU (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 16 de febrero de 2011)
Se incendia el día
volando en las pavesas
de tu recuerdo.
HAIKU (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 5-febrero-2011)
Tu areola triste
tiene alas de risa
cuando la beso.
” CANCIÓN DE TARDE” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 2-febrero-2011)
En su furgón de tardes invisibles,
sobre las vías siderales del cielo,
por las alas novicias de alguna mariposa,
dentro del rigor mortis de un balón herido de cristales,
bajo un puñal de sílabas,
que hacen noche en la celda del pecho,
cuando el espejo duerme, con los ojos cerrados,
mueca a mueca el puzzle de mi vida,
mientras el aire trina, como una calandria,
entre las rejas de tu corazón, el aria del olvido,
la barca de mi ausencia navega por el mar
eterno de mi alma.
“INSTANTE” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 2-febrero-2011)
La lluvia lenta y gris
humedecía las calles de tu cuerpo
cuando los tristes dedos de la luna
arpegiaban las cuerdas de su arpa.
Mis ojos anegaron las rodillas
crustáceas de los árboles,
aunque el lápiz afilado del frío
cincelara, en el mármol sutil de nuestras bocas, aquel soplo de luz que
[estremeció la risa de la tarde.
La noche, envuelta en su ancestral toquilla, arrulla ese instante,
conmoviéndonos…
“RAPSODIA EN VERSO” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 28-enero-2011)
El pez nenúfar de mi corazón
nada en las azucenas rosáceas de tu sangre.
Plañen nuestras miradas
la melodía gris del pensamiento.
Las sombras pensativas del crepúsculo
se sientan en el banco táctil de las caricias.
La noche nos abraza en su amanecer insomne.
“SIN TÍTULO” ( “Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 24-enero-2011)
De puntillas, la luz
cruza el paisaje gris de tu mirada.
El color de una rosa
canta en la jaula dulce de sus pétalos.
Sobre la piel del agua
vive la transparencia del silencio.
“VEINTIUNO DE ENERO” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 23-enero-2011)
Las olas de tus labios
mecen la nave de mi pensamiento
cuando el alba suspira
la risa blanca del amanecer.
El cielo tose, inopinadamente, una luz de palomas,
que tejen en el ágora fluvial de nuestros ojos un silencio de lágrimas.
“Definición de mí” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, XXV-XII-MMX)
Somos la consecuencia de lo que fuimos y no fuimos, también de lo que somos y no somos, en definitiva, de lo que nunca dejaremos de SER. Por eso, en cada uno de mis gestos, silencios y palabras, sin duda, llevo y existe un trocito de ti, que me complementa, construye, palia mis faltas, dignifica mis aciertos y, dentro de lo posible, embellece mi totalidad de hombre.
“Ausencia” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, XXIII-XII-MMX)
Tu mirada es un pájaro
que despeina el rosal de mi memoria.
Las ramas de los árboles dirigen
la melodía desnuda, sin edad, del silencio.
El seno de la luz amamanta los labios transparentes,
que besan el paisaje henchido de la aurora.
La almendrada blancura de mi risa
pulsa en tu corazón un latido de sangre.
“Haiku asonantado” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, XVII-XII-MMX)
Lo inalterable:
Tu belleza dormida
sobre este instante.
“El piano” (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, V-XII-MMX)
Tus manos pastorean en voz alta
un rebaño de nubes,
que pacen la verdura bucólica del cielo.
Las caricias escriben la sintaxis exacta del amor.
Arlequines sonoros trenzando piruetas
de luces invisibles. El delantal del aire,
que mi madre se enfunda para que no me manche de recuerdos.
Y los dientes de leche con sus tardes picadas.
Jaque-mate, tu ausencia.
Haiku (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 17-XI-MMX)
Entre las flores
violetas de tus labios
mueren mis besos.
Haiku (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 16-XI- MMX)
Ríe la lluvia
con sus alas de otoño
recién cansadas.
“EL Dios de los ateos” ( “Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, 14-XI-MMX)
El Dios de los ateos
no vive ebn las iglesias,
vuela en el alma cursi de una mariposa,
derrama los colores de un jazmín en tus ojos
para que mis retinas, al verlos, se conviertan.
El Dios de los ateos me susurra al oído
las consonantes limpias, que dibujan el porqué de una tarde
con los labios anegados de besos.
El Dios de los ateos, los domingos,
da día libre al tiempo y al espacio
y a la piedra (si esculpe en la frente del agua
la cóncava sonrisa de los sueños).
El Dios de los ateos (tan grave y solidario con sus obras)
es la línea quebrada del zig-zag de un borracho (válganos el ejemplo),
también quien le desviste del traje gaseoso del gintonic,
y en la manta del frío le cobija y le acuesta.
Haiku (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, XIII-XI-MMX)
Dientes de agua.
Una nube medita
su pensamiento.
Haiku (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, XII-XI-MMX)
Huelen las rosas
a mayo. Su perfume,
despierto, sueña.
PRIMA-VERA (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, XI- XI-MMX)
De los estanques grises de tus ojos
beben los labios de la primavera
un racimo de luz, la melodía
vertiginosa, ciega, de la noche.
El infinito Dios de la belleza
en la fuente del tiempo te da vida.
Tu hilo de agua teje entre su rayo,
con el dedal dormido del silencio,
la insondable tristeza de los mares.
Sonríen las volutas de las olas,
el mar es una boca enamorada.
Un pez de besos nada hasta la orilla.
HAIKU (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, IX-XI-MMX)
Soy ese muerto
que vive en mi interior.
Soy ese vivo.
CANSANCIO (” Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, VIII- XI-MMX)
Mis ojos tienen forma de la raíz sideral de la tristeza.
Son pétalos caídos de la flor de una lágrima.
Monederos de luz, que, a veces, atesoran
el color invisible de los sueños,
la melodía nívea del olvido.
Tumbados en sus fosas comunes ya no miran,
solamente recuerdan.
HAIKU (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, VI-XI-MMX)
Tiempo interior,
desnudez de la nada,
brisa sin viento.
MADRIGAL (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, V-XI-MMX)
De un disparo de luz amanece mi vida.
Dejo a un sueño abatido, inconsciente, sin sangre,
sobre la rosaleda del pezón de la noche,
que amamanta los labios ebrios de alguna estrella.
Del fondo de mi muerte, emerjo como un pájaro
que ha bordado su vuelo con un hilo de alas,
y retorno a las calles cuyos pechos germinan
el fruto futurista de autobuses y taxis.
Cuando apago las velas húmedas de tus ojos,
la copa del vacío se inflama de silencio.
Un maullido de sombras repta por los tejados
de mis dedos, que cantan en tu vientre dormido.
ELOGIO DEL INSTANTE (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, III-XI-MMX)
¿ A qué huele este intante? La mañana
en tus ojos respira una alondra de luz,
que asciende al norte de mi pensamiento.
El aire desenvaina su acero frío y gris.
Los árboles desnudan su lencería de hojas,
y duermen con los ojos, perdonad, con las ramas
abiertas, confundiendo los sueños con la vida.
ELOGIO DE LA LUZ (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde, II- XI- MMX)
La luz que te desciende
por la escalera blanca de este cielo,
y te nace pulsando los acordes
grises de tus pupilas, verdes sonidos ríe
en el acento esdrújulo del humor de una lágrima.
Y pasta la memoria vegetal de los prados
crecidos en los ojos guerreros de Minerva.
Transida e indigente, como Verlaine, regresa
al Palacio de Invierno de las sombras.
Las anodinas manos del olvido quiebran el fruto de la claridad
inútil y marchita que fue entonces.
Haiku de Santiago Gómez Valverde (“Sobre la piel del agua”, de Santiagop Gómez Valverde, XVIII- X- MMX).
El sol resbala
cuando sus pies desnudos
pisan la nieve.
Haiku (“Sobre la piel del agua”, de Santiago Gómez Valverde - I -XI- MMX)
Mi alma sabe.
Mi cuerpo, mudo, siente.
Tus ojos miran.